Bloodhound
El sabueso con mejor olfato del mundo. Macizo, noble y manso: perro de rastro de caza mayor, de búsqueda de personas y de familia.

De la abadía de Saint-Hubert a todo el mundo
El Bloodhound es una de las razas de sabueso más antiguas de Europa. Se cree que desciende de los perros de caza negros y negro y fuego que criaban en el siglo VII los monjes de la abadía de Saint-Hubert, en las Ardenas belgas, bajo el patronazgo de san Huberto, patrón de los cazadores.
En el siglo XI Guillermo el Conquistador lo llevó a Inglaterra, donde recibió el nombre de bloodhound, sabueso de pura sangre. Su olfato lo convirtió en perro de rastro de caza mayor y, más tarde, en perro de búsqueda de personas para la policía y los equipos de rescate. Hoy es también un perro de familia noble y tranquilo.
Estándar FCI nº 84
Sabueso macizo de talla grande, el más poderoso de los perros de caza. Huesos fuertes, buena musculatura y actitud solemne.
Manso, tranquilo y gentil con las personas, muy apegado a su amo. Reservado y algo obstinado, nunca agresivo.
Cabeza imponente y noble, con piel abundante y arrugas profundas. Ojos pardo oscuro o avellana, de mirada dulce y algo melancólica.
Liso, corto y denso. Negro y fuego, hígado y fuego o rojo unicolor; se admite algo de blanco en pecho, dedos y punta de la cola.
Ideal 68 cm en machos y 62 cm en hembras, con tolerancia de ±4 cm. Machos 46–54 kg, hembras 40–48 kg.
Trote uniforme, elástico y suelto, que cubre más terreno que cualquier otro sabueso, con su balanceo característico.